20849 Hacienda Blvd
Calif. City CA 93505

Orden de Servicios

Martes - Oración Y Estudio 7:00 p.m.

Viernes - Estudio Biblico 7:15 p.m.

Domingo - Alabanza Y Adoración
3:00 p.m.


Contactar

Los campos en rojo son obligatorios


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Juan 3:16

Bienvenido a cristo miel logo

¿Búscas una iglesia a donde congregarte?

¿Necesitas ayuda en alguna de estas áreas?

Educación Bíblica para niños

Guianza para adolescentes

Consejería matrimonial

Enseñanza Bíblica

Consejería personal

La iglesia de Cristo Ministerios MIEL Te ofrece esto y mucho más

Cuál Fue El Inicio Del Pecado?

Para poder responder ésta inquietante pregunta, primero definamos ¿qué es pecado? Pecado es todo aquello contrario a la voluntad de Dios. Pecado significa: transgresión, infracción, violación o delito a una ley ya establecida. El primer hombre que transgredió la voluntad de Dios se llamó Adán. Este hombre, al desobedecer a Dios, nos transmitió esa desobediencia a todos los hombres y surgió una penalidad o un edicto que nos afecta a todos: por medio de Adán el hombre perdió su inocencia, entro el miedo, la cobardía, la maldición y hasta la misma naturaleza recibió maldición.
Romanos 3:23

El pecado que traemos dentro es un elemento productor de acciones y es un elemento que no se ve con los ojos naturales, es interno, la Biblia dice que todos hemos pecado, somos mentirosos, hacedores de maldad, nuestra boca esta llena de maldiciones, corremos en pos de lo malo y no tenemos temor de Dios; por eso somos pecadores.
Romanos 5:12 ; Romanos 6:23

Todos entendemos que cuando hacemos algo malo, somos merecedores de un pago por lo que hemos hecho. El pago por el pecado es la muerte; y esa muerte se ha extendido a todos los hombres porque hemos cometido faltas en contra de Dios. La muerte ha introducido un veneno dentro de los hombres y ese veneno se llama pecado; y el diablo es el que usa la muerte para destruir y robar la vida a los seres humanos. En la vida cotidiana se suele decir que para lo único que no hay solución es para la muerte, pero Dios te ofrece la solución para la muerte.

Como usted sabrá, toda deuda debe de ser liquidada; en el caso del pecado, éste se paga con la muerte, pero Dios en su misericordia nos ofrece un trato, El quiere que le traigamos nuestros pecados y si son tan sucios o grandes que ni siquiera nosotros creemos que se nos pueden ser perdonados, El nos perdona y nos limpia de toda culpa o falta. La Biblia nos dice:
Isaías 1:18

Para que Dios le perdone sus pecados es necesario que usted acepte el regalo de Dios para su vida. Dios viendo su condición caótica, decidió mandar a su Hijo amado para que tomara su lugar en la cruz, demostrando de esa manera el amor por usted. Dios sacrificó a su propio Hijo para ofrecernos hoy la vida eterna. La Biblia dice:
Juan 3:16

La vida eterna es un regalo de Dios por medio de Jesucristo, lo único que tenemos que hacer es creer en su Hijo, y usted cree en Jesús ¿Verdad que si? Lo felicito, y ahora lo que le queda hacer es solamente aceptar el regalo que es la vida eterna. El siguiente paso es recibir el regalo de Dios:
Juan 1:12

El siguiente paso es tan sencillo como el de confesar con sus labios que Jesús es El Señor y creer en su corazón que Dios le levantó de entre los muertos y de esa manera alcanzará la vida eterna. ¿Verdad que es muy fácil hacerlo?
Romanos 10:9-10

¿Le gustaría confesar con sus labios a ese Jesús que usted ya cree en su corazón?

Ha llegado el momento de aceptar el regalo más grande que Dios le puede otorgar a cualquier ser humano. ¡La Vida Eterna! ¿Cómo hacerlo? Es fácil, repite ésta oración en alta voz:

Señor Jesús, yo ______________ reconozco que soy pecador y necesito que perdones todos mis pecados. Yo, hoy, te reconozco como mi Señor y creo en mi corazón que Dios te levantó entre los muertos. Te recibo como único y suficiente Salvador. Te pido que entres a mi corazón y escribas mi nombre en el libro de la vida y desde éste día quiero ser tu hijo. ¡Amen!

¡Te damos la más cordial bienvenida a la familia de Dios! Ven y juntos glorifiquemos el nombre del Señor y gocémonos con libertad. Si necesitas oración o concejo, escribe tu nombre y dirección en el espacio siguiente.